Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón.
Habló el orgullo, enjugó su llanto
y la frase en mis labios expiró.
Hoy voy por un camino, ella por otro
y al pensar en nuestro mutuo amor
yo digo aún ¿por qué callé aquel día
y ella ¿por qué no lloré yo?
Gustavo Adolfo Béquer
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2 comentarios:
que poeta Béquer...fantástico. Cuantas generaciones se han enamorado a través de sus letras convertidas en poemas...
saludos desde la argentina.
un abrazo
Amo a Bécquer. Amé con él. Lloré con él.
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