lunes, 12 de noviembre de 2007

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón.
Habló el orgullo, enjugó su llanto
y la frase en mis labios expiró.

Hoy voy por un camino, ella por otro
y al pensar en nuestro mutuo amor
yo digo aún ¿por qué callé aquel día
y ella ¿por qué no lloré yo?

Gustavo Adolfo Béquer

2 comentarios:

nestor dijo...

que poeta Béquer...fantástico. Cuantas generaciones se han enamorado a través de sus letras convertidas en poemas...
saludos desde la argentina.
un abrazo

Ángeles dijo...

Amo a Bécquer. Amé con él. Lloré con él.