Tengo miedo de escribir, pero no puedo dejar de hacerlo. Hace algún tiempo decidí dedicar algo del ocio a este menester, pero me cuesta mucho. Soy demasiado sensible a la crítica (cualquier tipo de crítica). Temo no ser buena en algo que me gusta hacer, me gusta mucho, pero en raras ocasiones he tenido la oportunidad. Mi caligrafía es un galimatías (vivan los ordenadores), la "fuerza" de mi pensamiento, no sé, tal vez esté oxidada. Incluso desconfío de mi ortografía.
El paso del tiempo es implacable y me cuesta reconocerme a mí misma.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario